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La
calle es nuestra segunda casa.
Manifiesto
por la movilidad y la habitabilidad en Ciutat Vella.
El
Centro Histórico de Valencia, conocido como Ciutat Vella, constituye
nuestro patrimonio más original a la vez que proyecta un sentido
integrador sobre las restantes zonas de la ciudad, al servirles de
referencia a partir de la cual cada una de ellas construye su sentido.
Al
valor histórico y artístico que le confieren una arquitectura y una
trama diferenciadas, hay que sumar el ejercicio de un pequeño comercio
que satisface las más variadas demandas de sus usuarios a través de un
trato personalizado, así como la posibilidad de residir en una ubicación
privilegiada y bien comunicada. Pero todas esas cualidades se ven
hoy seriamente amenazadas por la existencia de un caos circulatorio para
el cual parece no haberse previsto medidas. Antes bien, todo habla de una
degradación consentida y planificada, semejante a la que afecta a otras
zonas de la ciudad, cuyo
objeto es satisfacer intereses especulativos ajenos a la calidad de vida
de sus habitantes.
Aparcamientos
para residentes, restricción del tráfico rodado e itinerarios
peatonalizados de calidad, son medidas que el centro histórico de
Valencia necesita con urgencia, medidas que deben ir acompañadas del
fomento por parte de la Administración de conductas cívicas que
impliquen la renuncia al coche privado especialmente entre los numerosos
trabajadores públicos que desarrollan su jornada laboral en el barrio.
Por ello, asociaciones vecinales de los barrios de El Carme, Velluters, la
Seu-Xerea o Sant Francesc, así como otros colectivos de Ciutat Vella,
reclamamos al Ayuntamiento
que ponga fin al actual caos circulatorio en todo el centro histórico y a
la ocupación indiscriminada de plazas y aceras por parte de vehículos y,
con ellos, a la contaminación acústica y atmosférica que conlleva.
Lamentablemente,
la imagen habitual de Ciutat Vella es deplorable: plazas, aceras y calles
atestadas de vehículos impidiendo al peatón circular con comodidad
e incluso obstaculizando la
accesiblidad y seguridad de estos barrios en caso de accidentes, urgencias
médicas o incendios, así como el abastecimiento y la visibilidad de los
comercios o la entrada y salida de los edificios de viviendas. Por no
hablar de la pésima impresión que se causa en los visitantes de fuera de
Valencia. Esta situación, que se agrava los fines de semana, resulta
insostenible por más tiempo, pues está deteriorando hasta límites
intolerables la habitabilidad de estos barrios históricos
e impidiendo el disfrute público de sus monumentos y lugares de
encuentro.
Desde
la fuerza que nos da nuestra unión, las entidades que suscribimos este
documento exigimos un tratamiento diferenciado de ordenamiento del tráfico
para Ciutat Vella, un plan integral con actuaciones, un calendario y
presupuesto delimitados. Y todo ello, con la vista puesta en la
peatonalización progresiva y de calidad de amplios espacios del centro
histórico. Para que esto sea posible, solicitamos:
Aparcamientos
para residentes
Como
medida prioritaria los vecinos y entidades pedimos la dotación de plazas
de aparcamiento: en el interior del centro histórico para
residentes y comerciantes, y en su periferia para personas que
tienen en el barrio su lugar de trabajo y visitantes.
Ciutat Vella soporta unos 14.000 coches propiedad de sus residentes
más el flujo derivado de aquellos que tienen su lugar de trabajo en el
centro o realizan gestiones comerciales o administrativas en el mismo. La
construcción de aparcamientos y la adopción de una serie de medidas
tendentes a regular el acceso de personas y mercancías subsanaría en
parte el lamentable espectáculo de ver los espacios peatonales
convertidos en aparcamientos que impiden el uso público y ciudadano de
los mismos.
Diseño y
equipamiento urbanos
El diseño de las
calles y su equipamiento resultan esenciales a la hora de concebir el
espacio peatonal, a la vez que abaratan los costes de su mantenimiento. En
un momento en que los derechos de los peatones están más en entredicho
que nunca, nos parece improcedente la denominación de “semipeatonal”
con que los políticos bautizan a menudo oficiosa e irónicamente este
tipo de calles. En su lugar, Proponemos la instalación de forma asimétrica
de elementos tales como macetones, árboles, farolas o bancos, que además
de aumentar las posibilidades de uso y disfrute del espacio público
sirvan para contener el tráfico motorizado. La implantación masiva de
bolardos, además de antiestética, resulta insatisfactoria en cuanto
ocasionan caídas especialmente cuando, como sucede con harta frecuencia,
son arrancados. También es importante, en este sentido, la existencia de
aceras de altura normal, equipadas con la necesaria inclinación para vehículos
de discapacitados y de bebés pero no con los excesivamente amplios pasos
francos actuales, en los puntos de acceso a las zonas peatonales, de
manera que no se propicie la penetración de ese tráfico, así como
de una señalización visible
y suficiente que advierta de las particularidades de la zona al ciudadano,
no sólo en lo que atañe a las restricciones que debe respetar sino también
a la variedad de servicios de que puede disponer.
Eliminar
la rondas interiores de tráfico rodado
Es
urgente eliminar las rondas y travesías de paso interiores para los vehículos
privados no autorizados como el eje Serranos- Caballeros, que soporta más
de 8.000 vehículos de paso con la tortura acústica y para el pavimento
que ello conlleva. Se trata de que estas vías no se puedan utilizar para
atravesar la ciudad sino únicamente como accesos al barrio, para lo cual
bastaría con cambiar las direcciones de las calles y adaptar sistemas
tipo “bucle” que tan buenos resultados ha dado en otras poblaciones.
Tarjeta de residentes
Paralelamente,
se debe evitar el tránsito rodado indiscriminado en el inerior del centro
histórico, poniendo en funcionamiento la tarjeta de residente
y bolardos abatibles, como ya funcionan con éxito en otras ciudades.
Ello sólo es posible si el uso de dicha tarjeta se potencia y legitima
mediante la información (incluida la de la propia policía, algunos de
cuyos agentes desconocen las condiciones incluidas en dicha tarjeta).
Un transporte público
mejorado
Las
medidas anteriores de nada sirven sin un transporte público de calidad y
no contaminante que asegure la perfecta comunicación de cualquier
zona de la ciudad con su centro. Hay que definir un nuevo reequilibrio
entre el transporte público y el privado donde el primero vaya
arrinconando al primero y no al revés. Dicho transporte debería
aprovechar sus espacios publicitarios para informar acerca de la
especificidad del lugar al que se accede, y contar con tarjetas que
faciliten los tansbordos entre diferentes vehículos (autobús, metro,
tranvía...). Por último, debe potenciarse el servicio de un microbús eléctrico
que recorra el interior del centro a través de las vías actualmente más
congestionadas y deterioradas a causa del tráfico indiscriminado.
Impulso del turismo
urbano
No debe confundirse con el ocio desmesurado
e insolidario, actualmente consentido y favorecido. La antigüedad de las
ciudades europeas, entre las que se cuenta la nuestra, les brinda a través
de sus centros históricos un legado cultural de valor insustituible, como
avala la preocupación de la Unión Europea materializada en la creación
, años atrás, del plan URBAN para la recuperación de los centros históricos.
Al placer del recorrido por sus calles y monumentos se une la posibilidad
de degustar la cocina de nuestra geografía o de realizar compras, sin
perder de vista esa artesanía local que es también un signo de
identidad. A las campañas que impulsan el turismo litoral y rural hay que
añadir, pues, otras que sitúen al urbano en condiciones de competir. No
estaría de más, por otro lado, la concesión de ayudas a los colectivos
portadores de propuestas culturales sólidas tales como talleres,
exposiciones o conciertos.
Fomento del pequeño
comercio
En
contra de lo que a veces se cree, la peatonalización del centro histórico
colabora en el desarrollo del pequeño comercio, al hacerlo visible y
accesible. No se puede medir con el mismo patrón las vías amplias al
estilo de la calle Colón y las tradicionales calles de Ciutat Vella. El
visitante debe poder reconocer los escaparates, a menudo ocultos por automóviles
aparcados, y poder recorrer su trayecto a pie. Una calle peatonal de
nuestro centro como la de Músico Peydró, repleta de establecimientos,
avala esta realidad. Pensemos en los grandes centros comerciales situados
fuera de la ciudad, donde se reproduce el concepto de calle peatonal que
tanto éxito les reporta y donde los usuarios no aparcan en la entrada de
las tiendas, sino en los espacios habilitados para tal fin, con la
consiguiente desventaja para el pequeño comercio, que no dispone de esas
facilidades. Pensemos también en el hecho de que fuera la propia
Asociación de Comerciantes del Casco Viejo de Bilbao, ciudad pionera en
la peatonalización de su centro histórico, la que en 1970 solicitara la
declaración de un conjunto histórico-artístico para frenar la
proliferación de ruinas y la protección del mismo mediante su
peatonalización, metas que se vieron alcanzadas en 1972 y 1979
respectivamente.
Es
importante impulsar el pequeño comercio, generador de servicios y de
empleo, con una gestión eficaz por parte de las Agencias para el Fomento
de Iniciativas Comerciales, dependientes de los Ayuntamientos y de la
Administración Autonómica, que cuentan entre sus objetivos la
revitalización comercial de los centros históricos a través de
propuestas favorables dirigidas a la Dirección General de Comercio. También
existe, y debe medirse por sus resultados, un Plan de Acción Territorial
aplicado a la Distribución Comercial (PATECO), que estudia a nivel
municipal aspectos relacionados con la accesibilidad, el tráfico y el
diseño de entornos. Especial atención merecen mercados como el
Central o el de Mosén Sorell, cuyo espacio circundante sigue pendiente de
actuación, por su volumen de oferta y de público.
Por
último, debe considerarse la necesidad de una fiscalidad municipal que
combine su función recaudatoria con el impulso de la actividad comercial
y turística, evitando el desfavorecimiento que suponen las cargas
impositivas superiores a las de otras zonas de la ciudad.
Rehabilitaciones y
viviendas sociales
Ningún
sentido tiene concebir la peatonalización si antes no se ejecutan las
rehabilitaciones y edificaciones previstas, pues se anula la relación
entre suelo pisable y entorno de interés, al ser este interés ficticio y
el suelo escenario de una continua degradación (lucrativa para ciertos
intereses pero no para los del ciudadano) fruto del tráfico masivo y de
la agresión que suponen las sucesivas instalaciones de alcantarillado,
cableado, etc. La contaminación acústica producida por esas obras nunca
concluidas y las molestias y peligros ocasionados por la maquinaria y los
materiales pesados que permanecen amontonados en la calle son otras de las
consecuencias de esta ausencia de planificación.
Lo
mismo decir de las viviendas destinadas al realojo de las familias
afectadas por las expropiaciones: su construcción debe ser prioritaria (más
teniendo en cuenta que procede del dinero público) frente al derribo
indiscriminado y productor de solares que se convierten en grandes
aparcamientos que agravan
hasta el extremo el problema del tráfico. Es el espacio el que debe
transformarse de acuerdo con las necesidades de sus habitantes y no al revés.
No
queremos una maqueta despersonalizada en lugar de nuestro centro histórico.
Urbanizar no es convertir en una urbanización. Exigimos la inversión de
los presupuestos concedidos por el plan URBAN en los fines para los que
dichos presupuestos fueron adjudicados.
Más
itinerarios peatonalizados
Todas
estas actuaciones deben enmarcarse en un plan integral que contemple la
progresiva peatonalización de amplios espacios del centro histórico en
consonancia con el trazado singular de su trama urbana y de su riqueza
patrimonial. En este punto es esencial la continuidad en el trazado de los
espacios peatonales, a fin de darles sentido y comunicación, evitando su
interrupción por arterias inundadas de tráfico.
La peatonalización
del espacio público ha de guiarse por criterios sociales que favorezcan
el uso social de mismo y la conexión entre actividades y personas. Ha de
propiciar,como lo está haciendo en otras poblaciones, la revitalización
del pequeño comercio, del artesanado y de otros oficios que aportan
diversidad y dinamismo comunitario. De la misma manera, debe evitar
efectos indeseados en zonas de “monocultivo” de actividad, como es el
caso del Barrio del Carmen, donde por su condición de parque temático de
copas, al cerrarse al tráfico rodado determinadas calles los fines de
semana, los itinerarios peatonales resultantes lo son sólo para el ocio
nocturno (con resultados como contaminación acústica, suciedad,
aglomeración desmesurada de gente o terrazas ilegales), o de Velluters,
territorio autorizado para la droga y la prostitución, donde ambas
alcanzan grados extremos que apelan a nuestra conciencia social.
Las
entidades abajo firmantes rubricamos el contenido general de este
manifiesto, apoyaremos su difusión entre los vecinos, comerciantes y
trabajadores de Ciutat Vella y propiciaremos la propuesta de medidas más
concretas y particularizadas en función de cada zona y cada barrio.
Recogeremos las sugerencias y opiniones que los interesados nos hagan
llegar y emprenderemos las gestiones pertinentes ante la Administración
para su efectivo cumplimiento.
Porque
estamos convencidos de que el actual caos circulatorio y de aparcamientos
existente en el centro histórico tiene solución y de que ésta no puede
demorarse por más tiempo, proponemos un Pacto por la Movilidad entre la
Administración y las Asociaciones que, en uso de su legítimo derecho,
representan los intereses de los ciudadanos. Porque la calle es nuestra
segunda casa.
Por la movilidad, accesibilidad, visibilidad
y habitabilidad en Ciutat Vella.
ASOCIACIONES QUE FIRMAN EL
MANIFIESTO
AVC Amics del Carme
AV El Palleter
AV Amics del Centre Històric
AV Barri del Pilar
AV Seu-Xerea
AV Centre Històric Consorci per a la revitalització del Centre Històric
Associació de Comerciants del carrer Serrans
Associació d'afectats per l'ampliació de l'IVAM
Associació d'afectats per la muralla àrab
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