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Presidente
de la Associació de Veïns i Comerciants (AVC) “Amics del Barri del
Carme”, con domicilio social en Valencia, calle Alta, 51, bajo, código
postal 46003, dentro del período de información pública de la MODIFICACIÓN DEL PEPRI DEL BARRIO DEL CARME EN EL AMBITO DE LA MURALLA MUSULMANA,
presenta las siguientes
ALEGACIONES
Primero.-
La nueva Modificación continúa lo que ya es una larga lista de planes,
primero excesivamente proteccionistas, después intervencionistas que, con
su inoperancia, acentuaron la degradación del barrio, incentivando, de
hecho, las únicas actividades que
si han proliferado a sus anchas, las de ocio, las
lúdicas, que el propio PEPRI reconoce como actividades que
interfieren gravemente para la recuperación residencial del barrio.
Segundo.-
Se propone la recuperación integral de esta parte de Ciutat Vella y, para
ello, se fija como idea matriz que
guía todo el proyecto …”LA RECUPERACION DE LA TRAZA Y RESTOS DE LA
MURALLA MUSULMANA”.
Según
el Plan esto quiere conseguirlo a través de una …”intervención
delicada de cirugía urbana que respeta y completa la edificación
existente”…Pero, evidentemente, la simple lectura de los planos de
ordenación basta para desmontar esta pretensión.
Porque
además de proponer una cirugía indiscriminada que afecta a la práctica
totalidad de manzanas, acaba creando unos grandes vacíos urbanos que,
posteriormente, recompone a base de grandes bloques lineales (alguno como
el de calle Baja de mas de 100,00m. de longitud).
La
visión paisajista y arqueológica de esta parte de Ciutat Vella no parece
la mas adecuada para conseguir su recuperación e incentivar el papel tan
relevante que como centro histórico mas significativo de todo el País
Valenciano le corresponde.
Tercero.- Afirmar que con esta intervención…”no se altera la estructura básica
del barrio definida por el P.E.”…es falso. Con estos grandes
esponjamientos se expulsan no sólo residentes de su medio habitual, sino
lo que es mas significativo, actividades artesanales tradicionales en
Ciutat Vella que, en lugar de potenciarse con estas propuestas, van a
desaparecer definitivamente.
No
basta con insistir en la necesidad de recuperar la residencia como
actividad base para la recuperación del barrio. Ello no se consigue con
crear grandes dotaciones que ocupan la práctica totalidad de manzanas,
con calificaciones genéricas de Asistencial o Socio-Cultural. Ciutat
Vella dispone de suficientes dotaciones locales, metropolitanas y de ámbito
nacional.
No
puede tratarse esta parte tan delicada del tejido histórico como un
posible contenedor de no se sabe cuantas dotaciones públicas. Hay
demasiados Servicios Públicos (SP) en el Carme y pocas o insuficientes
rehabilitaciones y reconstrucciones de edificios residenciales.
Cuarto.- La modificación del art.32 de las Ordenanzas para primar el realojo de
residentes viene a solucionar sólo una parte del problema que el propio
PEPRI crea: la demolición y expulsión de residentes y actividades y la
práctica imposibilidad de realojo de artesanos o comercios actuales en
esos grandes edificios SP en cuyos bajos nadie ha previsto un uso
diferente al genérico de SP de todo el gran inmueble de nueva construcción.
¿Cómo
pretende recuperar el PEPRI la actividad comercial, la dinamización de la
calle, la incorporación de nuevos residentes ( los jóvenes, las nuevas
formas de convivencia familiar, etc.) ?
Quinto.- El PEPRI se limita a justificar la idea base de todo el proyecto: la
necesidad de vaciar manzanas para recrear
un recorrido apoyándose en la existencia de unos restos arqueológicos:
la muralla musulmana. Y ese recorrido basado en visiones paisajísticas
y arqueológicas de Ciutat Vella, no va a recuperar el tejido histórico
al arrasarlo con la única justificación de mantener la visión parcial o
incluso reconstruida de uno de los elementos que lo conforman a costa de
todos los demás.
Estos
restos también podrían contemplarse parcialmente integrados en diversas
edificaciones y espacios libres mas acordes con este objetivo, sin llegar
a los grandes vacíos de la práctica totalidad del interior de las
manzanas.
Sexto.- Evidentemente la información exhaustiva que el PEPRI realiza del tejido
existente ha servido de muy poco a la hora de proponer actuaciones. Se
opta por la solución fácil:
derribo, expropiación y reconstrucción. No cuenta para nada ni la
diversidad de construcciones, actividades, tipologías, etc. que pueden
rehabilitarse o reconstruirse sin crear esos grandes vacíos a rellenar
con propuestas poco estudiadas o consensuadas con las administraciones
implicadas.
No
puede pretenderse un gran intervencionismo cuando éste no se sustenta en
partidas presupuestarias claras por parte de las Consellerias o
Ayuntamiento implicados.
Somos
conscientes de la mayor dificultad gestora que implica optar por la
rehabilitación y la “cirugía menor”; pero es así como se recupera
un barrio, como renace con nuevos residentes, con comercio especializado,
con actividades artesanas enraizadas en su tradición y que fácilmente
ligan con las nuevas dotaciones museísticas que ya están en el Carme (IVAM,
etc.).
Séptimo.- Los propios parámetros del PEPRI son suficientemente esclarecedores: tan
sólo 2666 metros cuadrados de techo residencial que va a
sustituir los edificios actuales; o lo que es lo mismo, unas treinta
nuevas viviendas frente a muchísimas destruidas ¿cuántas?.
Lo
mismo cabe argumentar respecto a locales:
600 m2 de techo destinado a esas actividades en todo el ámbito de
actuación. ¿Cómo van a recuperar artesanos, nuevos diseñadores,
actividades ligadas a nuevas tecnologías, etc. con tan poco espacio?.
En
el PEPRI lo único evidente es la creación ex novo de grandes dotaciones
calificadas como SP y destinadas a actividades asistenciales,
socio-culturales o administrativas sin concreción alguna y sin compromiso
presupuestario de nadie para la construcción de MAS
DE ONCE MIL METROS DE TECHO DOTACIONAL.
Octavo.- Por último lo mas esclarecedor del PEPRI tal vez sea la axonométrica que
cierra la documentación. Ahí si que puede apreciarse el impacto que esas
nuevas construcciones van a producir desde todos los puntos de vista sobre
el espacio urbano, el tejido residencial, los propios restos de muralla,
etc.
Valencia,
enero de 2003
El
Presidente |