Las Provincias, 15/12/2003. El proyecto
para eliminar el tráfico de la Lonja peligra por una sentencia.
La rehabilitación de un edificio impedirá el plan para ensanchar
la calle Botellas.
El único monumento Patrimonio de la Humanidad con que cuenta Valencia, la
Lonja de los Mercaderes, soporta un tráfico intenso que daña y ensucia
su fachada.
Existe un plan para liberar de tráfico la plaza del Mercado, pero dicho
plan peligra por una sentencia favorable a unos promotores y contraria al
Ayuntamiento.
PABLO SALAZAR/ VALENCIA
Los propietarios de los edificios situados
en los números 1 y 3 de la calle de la Carda están dispuestos a empezar
en los próximos días la rehabilitación del inmueble si el Ayuntamiento
persiste en la actitud de no contestar a sus requerimientos acerca de qué
se puede hacer en el inmueble, una actitud inexplicable que ya dura casi
diez años.
Javier Millet, abogado de la empresa
Iniciatives Urbanes Barri Antic S.L., explicó ayer a LAS PROVINCIAS que
desde hace dos años tiene a su favor una sentencia del Tribunal Superior
de Justicia que les concede el derecho a obtener la licencia de obras para
actuar en el edificio situado entre las calles Carda, Botellas y Valeriola,
una decisión judicial que aún está por cumplir.
"El Ayuntamiento de Valencia no está
demostrando una verdadera voluntad de solucionar el problema", indica
Millet. Supuestamente, según el abogado, el Consistorio quiere derribar
la finca pero como la Conselleria de Cultura se opone a la desaparición
del inmueble, el proyecto está paralizado.
Disputa urbanística La disputa
urbanística es bien sencilla: el Ayuntamiento pretende derribar el bloque
de edificios para ensanchar la calle Botellas, que de esta forma se
constituiría como eje de acceso hacia la avenida del Oeste y el mercado
Central, con lo que conseguiría quitar tráfico de autobuses por la plaza
del Mercado, es decir, por delante de la Lonja.
Sin embargo, esta pretensión municipal
choca con la postura de la Conselleria de Cultura, firme defensora del
mantenimiento de la trama urbana en el centro histórico y que rechaza el
derribo de los citados inmuebles.
"Hemos intentado por todos los medios
llegar a un acuerdo con el Ayuntamiento para saber a qué atenernos, pero
lo único que hemos obtenido es la callada por respuesta, señala Millet.
Ahora han presentado un escrito ante el Ayuntamiento en el que anuncian a
los responsables municipales que van a solicitar la ejecución de la
sentencia con el fin de comenzar a restaurar los edificios.
La imagen urbanística que presenta la zona
es de un acusado deterioro, con los edificios de la polémica en muy mal
estado, solares llenos de escombros y de basuras, coches aparcados encima
de las aceras, el mercadillo ilegal que se pone a las puertas de la
iglesia de los Santos Juanes, en la pequeña plaza de Brujas... Un entorno
impropio de tres edificios monumentales.
La sentencia que hace dos años dictó el
Tribunal Superior de Justicia contra el Ayuntamiento indicaba de forma muy
clara que no se puede mantener de manera indefinida la suspensión de
licencias en suelo urbano, que es lo que ocurre en este caso y en todos
aquellos en que se produce discrepancia urbanística entre el Consistorio
y la Conselleria de Cultura. |